Si analizamos la palabra chakra, nos damos cuenta de que significa círculo en sánscrito. Normalmente, la palabra la solemos unir a la energía que fluye por las diferentes partes del cuerpo. Este concepto poco o a poco se usa más en la cultura occidental, pero donde más se usa es en la cultura oriental, en la meditación y en el yoga.

Los vórtices o chakras son en total siete y son los encargados de simbolizar la unión entre la materia o cuerpo y la mente o consciencia. El chakra lo que hace es absorber la energía del ambiente, la procesa y posteriormente la asimila. Esa asimilación se realiza a través de la frecuencia vibratoria del ser humano en el cual se ha introducido. Recordando que la energía se distribuye por la columna vertebral. Lo importante es ser conscientes de esa energía, para trabajarla y aprovecharnos de sus beneficios.

Significado de cada uno de los chakras

Para estudiar correctamente y comprender los chakras, los vamos a dividir por colores. Hay varios tipos, te invito a estar atento al siguiente apartado:

  • Chakra raíz: son de color rojo y es el que nos conecta directamente con la tierra. Se encuentra justo en la base de la columna vertebral. Se suele decir que tiene una relación amplia con las necesidades básicas, es decir, amor, seguridad y subsistencia.
  • Chakra sexual: lo vinculamos con el color naranja y es uno de los más conocidos. Está relacionado directamente con el placer, de aquí que sea uno de los que más se buscan. Concretamente está relacionado con el placer que se obtiene a través del sexo de la persona. Concretamente se encuentra por debajo del ombligo, normalmente suele estar dos dedos por debajo del mismo. Es el encargado del buen funcionamiento de los testículos en los hombres y de los ovarios en las mujeres.
  • Chakra del plexo solar: es de color amarillo y se caracteriza por tener una similitud a una gema brillante. Para encontrarlo, solo tenemos que poner dos dedos por encima del ombligo y lo podemos localizar fácilmente. En este lugar es donde se encuentra nuestra identidad como personas y donde está encerrado lo que buscamos en la vida. En ese lugar podemos conocer cuáles son nuestras intenciones y que queremos hacer con ellas. Todas las sensaciones que están ligadas con este chakra las podemos notar fácilmente en el intestino. Además, es el encargado de conseguir que el páncreas tenga un funcionamiento adecuado.
  • Chakra laríngeo: se representa con el color azul. Se encuentra justo en el centro de la garganta y se vincula con la expresión y sobre todo con la comunicación. En muchas ocasiones lo notamos a través de las molestias físicas y con las angustias que nos pueden influir en el día a día. Es el encargado del funcionamiento de la glándula tiroides.
  • Chakra del corazón: se representa con el color verde y se sitúa justo en el pecho, concretamente donde se encuentra el corazón. Es el representante del amor y está muy vinculado con la gratitud, capacidad de perdón y la empatía. La glándula Timo es la que se rige a través de este chakra.
  • Chakra del tercer ojo: se representa con el color morado y se encuentra justo en la zona del entrecejo. Hace que las glándulas Hipotálamo e Hipófisis funcionen correctamente. Es el encargado de representar la intuición, percepción y sobre todo la imaginación.
  • Chakra corona: es de color blanco y se encuentra en el centro de la cabeza. Como puedes imaginar, es el encargado de regir la glándula Pineal. Está relacionado directamente con la iluminación y la sabiduría de la persona. Además, es el chakra que tiene relación con lo divino y el que nos puede poner en contacto directo con ese universo que tanto nos fascina.

Cómo comenzar a trabajar los chakras

Una vez que ya hemos tomado consciencia de los siete chakras que hay en el cuerpo humano, es el momento de analizarlos y trabajarlos para sacarles provecho. Para tener éxito, no solo hay que recordar su color, también es fundamental saber dónde se localizan para que el entrenamiento realmente sea efectivo.

Según vayas evolucionando el aprendizaje de los chakras, no tendrás que pensar donde se localizan, sino que los encontrarás de manera natural. Es más, solo con pensar en ellos los notarás. Eso hace que la familiarización sea importante a la hora de tener consciencia y unión con los diferentes chakras que tenemos. Por otra parte, los expertos nos comentan que para ser realmente felices y en consecuencia disfrutar de una vida plena, es necesario que cada uno de los chakras esté en equilibrio con el resto. Pero como no siempre es posible, hay que buscar que la gran mayoría si estén en equilibrio.

Para conseguir un equilibrio entre todos ellos, la mejor técnica que podeos usar es la técnica de relajación seguida de los masajes. Sin olvidar que la meditación es otra técnica que da muy buenos resultados, siempre y cuando la hagamos de manera adecuada. Con todas esas técnicas conseguiremos identificar y trabajar de manera individual y colectiva cada uno de los chakras. Gracias a una buena regulación, podemos tener la seguridad que el campo energético será el adecuado y en consecuencia nos podremos sentir mejor con nosotros mismos.

El objetivo es que la energía fluya de manear igualitaria por todo nuestro cuerpo para que cada uno de los chakras la absorban y podamos disfrutarla. Hay que tener en cuenta que la energía fluye de manera natural, pero para no siempre se aprovecha correctamente. Aquí es donde tenemos que entrar nosotros. Para aprovecharla tenemos que trabajarla a través de las técnicas que hemos nombrado anteriormente. Si lo haces, puedes tener la certeza de que las experiencias serán muy positivas.